Amalia Quilapi Huenul

Amalia Quilapi es artesana mapuche, destacada por el dominio de la técnica tradicional del trarikan. Esta destreza consiste en tejer a telar de doble urdimbre, que es amarrado para crear diseños específicos y luego sacado del telar para ser teñido por reserva.

Muy reconocida y generosa con su sabiduría, le ha traspasado a sus hijas los conocimientos de la técnica del teñido y la extracción de materias primas necesarias.

Actualmente, esta práctica tradicional se encuentra en riesgo, especialmente por la escasez de plantas nativas necesarias para el teñido, por lo que ella misma ha debido cultivarlas en su terreno.


Elena Bruna Tito Tito

Elena Tito es reconocida por desarrollar la alfarería tradicional atacameña, una práctica que se ha perdido en el norte de Chile, pese a haber sido una tradición fuertemente desarrollada.

Ella destaca por su capacidad técnica y estética, a partir de una greda brillante propia de la zona, da forma a piezas utilitarias y de uso ritual. Gracias a su oficio, su contribución en la trasmisión y participación en otras actividades sociales, cuenta con gran reconocimiento comunitario en la localidad de Santiago de Río Grande, de donde es oriunda.


Zunilda Lepin Henríquez

Zunilda Lepín tiene un activo rol comunitario en la lucha por la soberanía alimentaria, que se expresa en distintas actividades como el cuidado e intercambio de semillas con otras mujeres mediante el txafkintu, en un contexto donde la erosión genética -reducción de variedad de semillas- es una realidad.

Gracias a la propuesta gastronómica de comida campesina y saludable de su restaurant “Zuny Tradiciones”, ella contribuye a hacer frente a los riesgos de manipulación genética y pérdida de identidad por inscripción extranjera de semillas, constituyendo una práctica significativa en el ámbito de la sustentabilidad.

A partir de estas prácticas tradicionales del pueblo mapuche y su aporte a la transmisión de conocimientos, ha logrado impacto y reconocimiento a nivel local, regional y nacional.


Artesanos de püll püll foki de Alepue

Los artesanos y artesanas en Püll Püll Foki son parte de una comunidad williche lafkenche, reconocida por su destacado trabajo en cestería local, en base a la fibra blanca de la enredadera llamada Püll Püll Foki o Voqui Pil Pil. Su extracción implica un conocimiento acabado de la ecología de la selva valdiviana.

Esta fibra es rígida y difícil de manipular, por lo que mediante un trabajo especializado elaboran figuras con estilo propio de ese territorio, muchas de ellas de carácter utilitario.

Actualmente, esta práctica tradicional se encuentra en riesgo, especialmente por la reducción del bosque nativo debido al monocultivo de pinos y eucaliptus en la zona.


Colchanderas y colchanderos de Trehuaco

Las colchanderas y colchanderos de Trehuaco, son reconocidos por desarrollar un oficio que implica conocimientos de la naturaleza, como la recolección y trenzado de pajas de trigo colorado. Esta práctica consiste en el trenzado o cuelcha, elemento fundamental para la elaboración de chupallas.

Este oficio se practica distintas localidades del centro sur de Chile. En Antiquereo, Tauco y Pachagua se caracterizan por la práctica cotidiana que desarrollan ampliamente sus habitantes, contribuyendo de forma anónima a la factura de un producto propio de las zonas rurales, y de importancia local, regional y nacional.


Tejueleros de ciprés de Las Guaitecas,

La construcción de tejuelas de madera de ciprés es un oficio de data del siglo XVII. Son parte fundamental de las casas de la isla de Melinka, dado que las protegen de las constantes lluvias y vientos de la zona, por ello impregnan un sello identitario a la localidad y a sus habitantes.

Dicha práctica implica un saber profundo de la naturaleza y es parte de una cultura asociada al trabajo de la madera y a una cultura navegante. Representan una resistencia cultural frente a los procesos de colonización y modernización. Adicionalmente, han hecho una contribución a la difusión y transmisión de sus conocimientos.