Publicado el Abr 26, 2017 en Patrimonio Alimentario

¿Es la gastronomía local una herramienta para el desarrollo del turismo? ¿Son las antiguas recetas de nuestros familiares parte de nuestro patrimonio cultural? ¿Qué nos falta para desarrollar una verdadera gastronomía ariqueña? Esta semana, el Consejo de la Cultura organizó el segundo “Encuentro Regional de Patrimonio Culinario” con la participación de importantes especialistas en temas gastronómicos a nivel local, nacional y el extranjero.

“Uno de los tesoros más desconocidos de Arica y Parinacota es su gastronomía. En ella se puede evidenciar las diversas culturas y pueblos que han habitado este territorio desde hace 11 mil años. Una cocina única a nivel nacional, que cuenta con un recetario donde podemos ver platos de tradición aymara, afrodescendiente, española, peruana, chilena, boliviana, entre otras influencias. Por esto, es absolutamente necesario que conversemos sobre nuestra gastronomía y conozcamos otras experiencias alrededor de Chile y el mundo, con el objetivo de potenciar y valorar nuestras preparaciones”, explicó José Barraza, director regional del Consejo de la Cultura.

Estos encuentros regionales son la continuidad a un proceso iniciado con la realización del “Primer Congreso Multidisciplinario de Patrimonio Alimentario” en el mes de  septiembre 2016 en Santiago de Chile, actividad que contó con una amplia y diversa representación de actores del ámbito del patrimonio alimentario, como  cultores, organismos públicos, chef, emprendedores culinarios, centros de investigación, investigadores y académicos.

En este contexto,  el Consejo de la Cultura  adquirió diversos compromisos en torno al patrimonio alimentario para el 2017, como la publicación de un recetario a nivel nacional y la instauración de un premio a la cocina patrimonial, entre los cuales tenemos la realización de 4 encuentros regionales de patrimonio culinario, siendo la Región de Arica y Parinacota una de las escogidas.

“El patrimonio alimentario es  a nivel mundial un fenómeno interés cultural y económico. Es aquí donde donde Chile también mucho que aportar. Y en este contexto fue elegida la Región de Arica y Parinacota, como un referente de la zona norte del país en este ámbito, donde no sólo destacan las preparaciones, sino también productos reconocidos a nivel nacional, como el maíz, la aceituna, orégano, entre otros”, agregó Barraza.

Es en este sentido, uno de los invitados extranjeros a este encuentro, el Dr. Jesús Contreras  Hernández (España), catedrático de Antropología Social de la Universidad de Barcelona e investigador del Observatorio de la Alimentación, hizo un paralelo con el crecimiento que ha tenido la gastronomía española en las últimas décadas: “En este auge han influido diversos aspectos. Por un lado, tenemos la gastronomía de alta cocina, donde principalmente algunos chef han sido responsables a través de su creatividad y, por otro lado, tenemos la cocina tradicional, cuyo crecimiento se basa en el producto, su autenticidad y eventualmente en la recuperación de algunos procedimientos culinarios. Y aquí entramos en el dilema que hay que tener en cuenta, que es la influencia del turismo, que por un lado le da cierta sustentabilidad a la actividad gastronómica, pero por otro lado representa una amenaza a la autenticidad de la cocina. Por esto, este tipo de encuentros son sumamente necesarios y pertinentes”.

A nivel nacional, esta iniciativa se ha realizado en la ciudades de Punta Arenas y Arica, para continuar en  Valparaíso (3 y 4 de mayo) y Chillán (17 y 18 de mayo), los que  ahondarán en los aspectos que permitan conocer el estado del arte del patrimonio culinario en nuestro país, reflexionar sobre la participación de las regiones en la construcción de dicho patrimonio y establecer los desafíos que el país debiera forjarse en torno a la materia.